La joven escritora egipcia evoca, en una ensoñación
llena de sensibilidad, la pérdida de su hijita recién
nacida. Escritura imposible de clasificar dentro de
ninguna corriente «étnica», pues se nutre de lo
esencial, lo que es común a todos los seres humanos: el
dolor ante la pérdida de un ser querido y la ensimismada
evocación de lo que apenas llegó a ser...