En otro tiempo utilizado por los Pende , los galukoji consisten en una
talla de una cabeza humana atada a un armazón de clavijas cilíndricas sostenido con
cuerdas anudadas. La cabeza se adorna con una corona de plumas. Durante el rito de
adivinación, el oráculo descansa en las rodillas del adivino cuyo dedo se introduce en
la cabeza cuando la fuente del mal se ha identificado y levantado la cabeza del galukoji,
en el momento de su descubrimiento.
(Todas las imágenes que aparecen en las páginas dedicadas a la adivinación constituyen enlaces a los trabajos realizados en el Amherst College)